Guía clínica práctica

Sensibilidad alimentaria: lectura clínica y estrategia de intervención

Diferencia entre alergia, intolerancia y sensibilidad; qué pruebas realmente aportan y cómo planificar eliminación y reintroducción con enfoque antiinflamatorio. Enfoque de Romina Porras.

Agenda con Romina Ir a estrategia 4–8 semanas

Alergia vs intolerancia vs sensibilidad

Alergia alimentaria

Respuesta inmunológica mediada (p. ej., IgE). Puede ser potencialmente grave.

  • Diagnóstico: indicación médica con pruebas específicas.
  • Manejo: evitación estricta y plan de acción.

Intolerancia

Déficits enzimáticos o manejo osmótico (p. ej., lactasa, fructosa).

  • Pruebas: test de aliento (lactosa, fructosa, sorbitol) según clínica.
  • Manejo: ajustar cantidades, ventanas y combinaciones.

Sensibilidad

Síntomas sin mecanismo único. Frecuente en disbiosis, permeabilidad o posinfeccioso.

  • Clínica + contexto: el patrón de síntomas guía la intervención.
  • Evitar absolutismos: personalizar, medir y reintroducir.

Pruebas que sí aportan (y cautelas)

Útiles Test de aliento (lactosa, fructosa/sorbitol) cuando la clínica lo sugiere.
Celiaquía Serología y, si corresponde, endoscopia antes de iniciar exclusiones prolongadas de gluten.
SIBO Test de aliento en distensión/diarrea con factores de riesgo o refractariedad.
Cautela Tests IgG “de sensibilidad”: no diagnostican per se; interpretarlos en contexto o evitar su uso aislado.

¿Qué aporta CoproCheck en sensibilidad alimentaria?

Contextualiza síntomas con hallazgos coprológicos para decidir el plan.

pH fecalFermentación/putrefacción → ajustar carbohidratos/fibras
Almidones/grasasMaldigestión/malabsorción que guía la elección dietaria
Levaduras/hifasSi predominan → considerar CandiCheck
Leucocitos/hematíesAlertas inflamatorias → escalar confirmatorios
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Estrategia orientativa 4–8 semanas (Romina Porras)

1) Preparar el terreno (2–3 semanas)

  • Ventanas FODMAP por grupos (no todo a la vez); registro de síntomas.
  • Polifenoles y AOVE; proteínas y fibras ajustadas a tolerancia.
  • Higiene digestiva: horarios, masticación, sueño, manejo de estrés.

2) Soporte dirigido

  • Enzimas (p. ej., lactasa) si hay evidencia de déficit.
  • Probióticos/prebióticos escalonados según pH y clínica.
  • Si hay permeabilidad: ver guía de zonulina/occludina/LPS.

3) Reintroducción guiada

  • Una variable a la vez, por 3–4 días, con diario de síntomas.
  • Dosis y combinaciones: empezar pequeñas, evaluar sinérgias.
  • Objetivo: patrón alimentario amplio y sostenible.
Importante: evitar exclusiones extensas sin supervisión. La personalización y el seguimiento son claves.

Reintroducción y mantenimiento

Reintroducción

Secuenciar por familias y matrices
Tip: rotar alimentos, variar texturas y métodos de cocción.
Seguimiento: revisar tolerancia a las 2–4 semanas.

Mantenimiento

Dieta antiinflamatoria flexible
Base:
frutas/verduras, legumbres toleradas, cereales integrales seleccionados, proteínas magras, AOVE.
Hábitos: sueño, movimiento y estrés impactan tanto como el plato.

Preguntas frecuentes

¿Los tests IgG confirman sensibilidad?

No por sí solos. Pueden reflejar exposición previa. La interpretación debe integrar clínica y otros estudios; evitar decisiones basadas solo en IgG.

¿Cuándo repetir pruebas?

Tras 4–8 semanas de intervención, según evolución y hallazgos iniciales. Coordinar con el equipo tratante en cuadros complejos.

¿La sensibilidad se “cura”?

Puede mejorar al abordar disbiosis, permeabilidad y hábitos. El objetivo es ampliar tolerancia y reducir síntomas de forma sostenible.

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